Hace 183 años se libraba el Combate de Tapalqué

Locales 20 de agosto de 2022 Por TapalqueDigital
Durante la madrugada del 20 de agosto de 1839, 1100 indios atacaban por sorpresa a las fuerzas acantonadas en el Fortín Tapalqué. El Coronel Nicolás Granada comandó a la represalia con 800 hombres.
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Combate de Tapalqué Malón imagen ilustrativa

En la madrugada del 20 de agosto de 1839 las fuerzas acantonadas en Tapalqué fueron atacadas por 1.100 indios.

El malón en su huida alcanzó a tomar parte de la caballada que se hallaba en un potrero cercano y algunos chinas de la zona de Tandil, que unos meses antes se habían instalado en Tapalqué, donde vivían al amparo del Gobierno.

Los jefes principales que conducían el ataque eran los caciques Calfutrú y Rengué secundados por otros entre los que se encontraban los caciques ranqueles Pichuin, Glan, Pancho y Gayuequé (hijo de Chocorí), los boroganos Antevil y Antré (hijo de Cañaquil), y los chilenos en mayor número representados por el capitán mayor Canupil, los capitanes Guelé y Tanú, el caciquillo Leficurá y los caciques Quirrán, Innal, Callival y Huincan.

El coronel Donato Alvarez en sus memorias informó que la indiada también era comandada por el coronel Manuel Baigorria. Este hecho se confirmaría por la forma de enfrentar la indiada el combate, formando una compacta línea de choque que sería el resultado de los escasos rudimentos en el arte de guerrear que Baigorria había tratado de instruir a los indios ranquelinos en su refugio de la laguna de Trenel o del Recado, y luego por las afirmaciones de un cautivo que logró fugarse cuando los indígenas se batían en retirada.

El comandante  de la División Sud, coronel Nicolás Granada comandó la persecusión. El militar se encontraba en el cantón con los efectivos a su mando compuestos por el Regimiento Nº 3 de Caballería de Campaña con 407 hombres y el Batallón Escolta de Gobierno con 408 hombres.

La batalla

A las ocho de la mañana, las fuerzas nacionales que se pusieron en movimiento, alcanzaron al enemigo a las dos leguas, cuando los indios detenidos los estaban esperando para el enfrentamiento formando una sola línea montados en sus animales, con el ganado de repuesto a sus espaldas y dando el frente a las tropas.

El teniente coronel Ramón Bustos con parte del Batallón Escolta de Gobierno y el Mayor graduado Florencio Villanueva con parte del Regimiento Nº 3 de Caballería de campaña se pusieron al frente del ataque. En la retaguardia se mantuvo el resto de la tropa con una plaza de artillería y los indios amigos ubicados en varias divisiones protegiendo a las fuerzas nacionales.

El combate cuerpo a cuerpo fue reñido y dejó como saldo numerosos muertos y heridos. Llegado el momento decisivo, el Coronel Granada ordenó la ofensiva general. El enemigo trató de resistir la carga, pero fatigado frente a las largas horas que llevaban luchando (cerca de nueve) y ante el avance decidido de nuestras fuerzas debieron iniciar la retirada, imposibilitado de rehacerse.

A media tarde la tropa e indios amigos comenzaron a perseguirlos y lancearlos, produciéndoles una completa derrota. Los pocos que alcanzaron a huir fueron acosados por espacio de 18 leguas hasta cerca de las 20 horas en que comenzó a anochecer y a causa de la oscuridad reinante se vieron obligados a regresar.

El resultado del encuentro fue un elevado número de muertos. Entre quienes se encontraban un hijo de Chocorí, otro de Painé y el capitanejo André y más de 150 heridos, de éstos muy grave el cacique Pichuin, que milagrosamente había conseguido huir pero dejando abandonado en el campo de lucha su caballo y otras prendas.

Entre las fuerzas nacionales las bajas también fueron elevadas, cayeron muertos el Teniente graduado Vicente Ferrer y 18 hombres de tropa; heridos el teniente Coronel Ramón Bustos, los capitanes Lorenzo Duarte y Patrocinio Ricabarren y 34 soldados. De los indios amigos, cinco fueron muertos y hubo algunos heridos.

Fuente: revisionista.com.ar

 

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